miércoles 8 de julio de 2009

Los checos no se dejaron ver


Así entrenó el equipo checo en la jornada del miércoles, con las tribunas vacías, un custodio en la puerta y las cámaras que enfocan a la cancha apagadas.
De manera sorpresiva, pero como lo hicieron frente a Francia, Jaroslav Navratil decidió que no haya nadie observando los trabajos que efectuaban sus jugadores.
Sin embargo, los primeros cinco minutos fueron con un puñado de periodistas dentro y algunos integrantes de la delegación argentina que, amablemente, fue invitada a retirarse.
Ahí se pudo ver a un Stepanek que, si no simulaba una lesión, estaba con serios problemas de desplazamiento.
La pierna derecha, bastante rígida pero estable, no le permitía desplazamientos laterales ni frontales con comodidad, tampoco iba cómodo cuando la pelota llegaba por debajo de sus rodillas.
Esta condición abre aún más las especulaciones sobre el verdadero estado del físico de Stepanek y las posibilidades de que directamente ingrese para el partido del domingo.
Especulaciones que se resolverán desde el viernes a las 15.00 horas en el Cez Arena de Ostrava.

martes 7 de julio de 2009

El Cez Arena


Los argentios se preparan, los checos también. Bueno, respecto a eso, nada nuevo. El estadio tiene una forma que se me asemeja a una tostadora de sánguches.
El estadio es muy bonito y confortable por dentro, con tribunas retráctiles que se pliegan contra las paredes para desaparecer.
No hay aire acondicionado frío, sólo ventilación, pero a pesar de ello, cuando en la calle hizo cerca de 30°, en el interior se estaba muy bien.
El calor no se siente, pero algunas cosas por ajustar, en lo organizativo, sí.
Del equipo argentino, vamos a ver qué sucede con la indumentaria, porque todo en la Copa Davis está reglamentado, y el porcentaje de colores en las remeras no es el normalizado por la ITF.
Ah, en la foto, dos amigos: La adorable Mily y Lucas, uno de esos tipos pa salir de copas (TyC Sports).

Ostrava, una ciudad que casi no late


Quien ha visitado República Checa sabe de la evolución que ha desarrollado desde el fin de la era de dominio soviético en su territorio. Aunque aún persisten algunos recuerdos de aquella época, como el monumento coronado por un tanque, en conmemoración de la liberación de la opresión alemana con el fin de la Segunda Guerra, la apertura al mundo occidental permitió el ingreso de nuevas tecnologías que permitieron llevar la vida de un modo diferente.
Durante los años en que la Unión Soviética ejercía su potestad en el territorio, Ostrava se mostró en esa esfera como una pujante sociedad trabajadora en fábricas e industrias metalúrgicas, que llegó a emplear a más de 30 mil de sus habitantes. La apertura y el nuevo status cambiaron la cara austera del tiempo pasado en detrimento de sus posibilidades laborales.
Hoy, esta ciudad de faldas cortas y piernas largas, de bellas mujeres, como en toda esta región, sólo emplea a 7 mil personas en las escasas fábricas que quedan en pie, mientras que en un amplio sector de su geografía exhibe lo que otrora era su orgullo. Maquinarias y complejos industriales aún armados en miles de metros cuadrados que conforman un museo de lo que fue.
Pasear por sus calles es caminar por una zona casi desierta, con poca gente expuesta al calor que el verano posa en esta época del año. Las altas temperaturas obligan al uso de indumentaria suelta, corta y cómoda que, para regocijo del sentido de la vista, dejan traslucir las virtudes y bondades de las siluetas femeninas.
Los taxis existen tanto en las calles como los visitantes que arriban a diario, poco y nada. Es mucho más fácil encontrar en una gran metrópoli uno de estos autos de alquiler en día de lluvia que conseguir uno aquí. En contraposición, el transporte público, rico en tranvías (por sobre los autobuses), despliega rieles por la tierra y puebla el cielo de cables en el tendido eléctrico para alimentar sus motores.
De todos modos, la cantidad de centros de compras que se levantan a pocas cuadras unos de otros, denotan el mercado que tienen cautivo en la zona.
Ostrava no es una de esas ciudades que alguien recomendaría para desviarse y tomar unas vacaciones. Tal vez, su mayor entretenimiento esté en los cinco chorros de agua que aparecen intermitentes desde el suelo de la plaza principal, que divierten y refrescan a los niños en estas cálidas jornadas estivales en el continente europeo.

Praga, escala obligada a Ostrava


Bueno, no me han hablado muy bien de Ostrava y tengo algunas horas de espera en el aeropuerto de Praga. Un autobús desde al aeropuerto me lleva a la primera estación de Metro cerca de la ciudad por Kc12 (Coronas). El Metro me lleva las 3 estaciones hasta el Charles Bridge (o puente de Carlos, que no es de ningún argnetino) por otras 18 (un dólar).
En total deben ser unos 35 a 40 minutos, el resultado, el de la foto.

miércoles 24 de junio de 2009

Wimbledon hace del torneo una marca registrada


Son varios los hechos que evalúan y llevan a cabo los organizadores del tercer Grand Slam de la temporada. No sólo salvaguardar la tradición del césped o del blanco obligatorio en la indumentaria (a excepción de la ropa de abrigo de los jugadores, si hace frío, que deben quitarse antes de jugar el primer punto), también hay otros aspectos que cuidan para seguir manteniendo ese valor agregado en la Catedral.
La clasificación de los jugadores es otra de las reservas que se guarda, como para hacer más interesante el torneo. Es que respeta las actuaciones sobre césped más que el propio ránking, aunque a veces coincida.
Por ejemplo, la preclasificación de Haas fue bastante más avanzada que la de su propia clasisificación en el escalafón.
Pero también sabe darle lugar de privilegio y honores a sus campeones. Cada temporada, la Cancha Central es inaugurada por el último en levantar el trofeo sobre el césped del All England. Este año le tocaba a Nadal ser el primero en pisar allí y, obviamente, sería su cuadro de la llave (la superior) la que comenzaría jugando.
Pero cuando decidió bajarse del torneo la cosa cambió. Los organizadores debieron echar mano al cuadro ya sorteado y cambiar también la programación de la primera jornada de competencia.
Como anécdota, queda la situación de Juan Martín Del Potro, que estaba destinado a debutar un martes, ya que si jugaba Nadal, al estar dentro de la semi llave de Federer, debía jugar ese día. Pero cuando se bajó el 1 del mundo a él lo pasaron a lo más alto de la llave, ahora superior,... y abrió Roger, por lo que su parte del draw (la baja) inició jugando.
Y acá otra decisión de los organizadores, hacer jugar al mejor del cuadro, y al preferido de los europeo (claro, no españoles): Federer.
El suizo, lució saco blanco con detalles dorados y dijo: "Es muy especial, un privilegio. Se trata de ser el primero sobre la pista central. Lunes. Una de la tarde. Por supuesto, Rafa lo merecía más que yo, pero alguien lo tenía que hacer, así que me siento muy feliz de ser el elegido. Se te acelera el corazón, eso seguro. Por supuesto que me siento honrado".
Cosas de Wimbledon.

Se va el Gordo, se va un gran tipo


Ya lo había adelantado a fines del año pasado: "Hasta que el físico me deje". Después charlé con él durante la Copa Telmex y ya le había puesto el límite a su carrera: "Ya me cansa esto de viajar, si mi familia no me acompañara no seguiría viajando, además, las lesiones no me dejan jugar tranquilo". Hoy, a la distancia, puede contarse.
Siguió asintiendo en Roland Garros. Cada uno escucha lo que quiere escuchar, pero ya era clara su pronta despedida.
El Gordo es un gran tipo que desde hace varios años es la imagen de Diadora en la Argentina, en una sociedad sustentada en la relación que intentó buscar la marca con la figura.
Calleri deja el tenis profesional, pero seguramente, y de alguna manera, va a seguir ligado a este deporte.
Para el recuerdo, la paliza que le dio a Juan Carlos Ferrero en Málaga, cuando el valenciano era N°1 del mundo. En un momento, el español abrió los brazos, miró a su capitán (Arrese) y le dijo, "no sé cómo hacer", en clara alusión a su impotencia. Con ese triunfo la Argentina igualaba la semifinal 2-2.
Obviamente que quedarán muchas anécdotas, victorias, increibles derrotas, como la de la final del ATP Buenos Aires frente a Massú, pero cuánta admiración podría dibujar y despertar la memoria de un tipo que disputó dos finales de Copa Davis, sólo hay tres que saben de eso.
En su haber, riunfos de todos los colores y dimensiones, pero seguramente, para él, el trofeo más importante que le entregó la vida es el que lo acompaña partido tras partido desde la platea: su hija Sarita.
Se despide otro grande del tenis argentino, alguien que dio el resto por sí y por el tenis de nuestro país, y hay que despedirlo de la mejor forma, porque se va de la mejor manera: jugando.

martes 26 de mayo de 2009

Pensando el futuro


Gastón Gaudio (30), Agustín Calleri (32) y Juan Ignacio Chela (29) pasaron por Roland Garros buscando encontrar el nivel tenístico de siempre para mejorar su situación en el ranking, para que les permita extender su carrera en el circuito.
Es algo digno de admirar el hecho de intentar culminar su carrera tenística, que les ha dado tantas satisfacciones a ellos y a la Argentina.
Hoy, con varias temporadas encima es lógico que comiencen a pensar en el futuro cercano, sobre todo, de acuerdo a las posibilidades con que se vean en el circuito.
Ellos han sabido estar muy arriba en el escalafón y no quieren despedirse de otro modo. El Gato fue 5 del mundo, Calleri 16° y Chela alcanzó su mejor ranking en la posición N°15.
Seguramente, también escucharemos algo parecido, en poco tiempo, de Guillermo Cañas (31 años y 8° del ranking en 2006).
En caso de que decidan seguir, aunque sea jugando challengers, bien por ellos, porque así lo decidieron, de lo contrario, si le ponen punto final, hay que pararse en el cordón de la vereda y verlos desfilar por la avenida de los aplausos y el reconocimiento de una carrera exitosa.